Duros cuestionamientos por el ejercicio de diversas formas de violencia

En diálogo con
esta Agencia, Oertlin repudió al atentado que sufrieron los ciudadanos
empleados de la Afip, la semana pasada en Villa Elisa, aunque criticó que el
gobierno sólo haya hecho alusión a esa acción, y no a “las innumerables formas
de violencia que se ejercen sobre los ciudadanos en general”.

Más adelante opinó
que “el gobierno hace la vista gorda y muestra  inacción e indiferencia
frente a los innumerables hechos de violencia que se denuncian a diario,
manteniéndose al margen de esa gravísima cuestión, con indiferencia”.

Oertlin consideró
que no sólo es violencia una balacera a un vehículo, sino que ejemplificó otras
cuestiones de la realidad: “el manejo de la pauta con los medios, para
cooptarlos definitivamente obligándolos a hacer público solo el relato oficial;
la crisis en la salud y la educación; la droga que avanza y destruye familias
enteras;  la asfixia tributaria que se ejerce sobre determinados sectores
y, la falta de distribución de la riqueza, son otras formas de violencia”,
fustigó.

Para el dirigente
cooperativista, “estas son cuestiones que deberían preocupar al gobierno, pero
es evidente la indiferencia que muestran los funcionarios, a pesar de que
deberían  ponerse a la cabeza para reivindicar los derechos de la
ciudadanía que los votó y de los que no, que también son ciudadanos”.

Delitos, moneda
corriente

Párrafo aparte dedicó el agropecuario a los delitos que se cometen cada vez con
más frecuencia: “son un mal  endémico y han alterado negativamente la vida
de todo el país y por supuesto, de Entre Ríos”.

El cooperativista
aseguró que “la paciencia tiene un límite y esa invisible frontera está siendo
traspasada hoy por una sociedad que, por causa del feroz acoso de la
delincuencia, abandonó el estado de aprensión y se rebela, por la indiferencia
de la cual hace gala el gobierno ante esta realidad”. “En el campo, estamos
cansados de los robos y los delitos por abigeato, pero en las ciudades, te
matan para robarte un celular o una billetera o porque no tenés”.

Para Oertlin, la
palabra “sensación” que usa el gobierno nacional para referirse a la
inseguridad “es una agresión en sí misma. La realidad nos muestra que la
gestión de gobierno quiere imputar a los medios la inquietud social por el
delito, maniobrar con estadísticas parcializadas para tratar de atemperar la
inquietud social e ignorar la generada por el conocimiento de la delincuencia.
Será mejor que cambie de actitud y se ocupe de las cosas que le hacen falta a
la ciudadanía, antes que sea demasiado tarde”, aconsejó.